¿Y tú de que vas? Le digo a la imbecil de detrás del espejo.


-¡ Huye, huye rápido, corre y no mires atrás!
- ¿Dónde?
- Esa no es la pregunta.
- ¿Dónde? ¿dónde tengo que esconderme?
- ¡Puf! Inténtalo cuantas veces quieras pero, sabe donde te escondes...siempre lo sabe. Sabe que intentas jugar al escondite, se rie de ti.
-¿Cómo? ¿cómo puedo escapar?
-No, sigue sin ser la pregunta a mi respuesta.
-¿De qué hablas? Estas loca, loca de remate.
-Si, segurmamente lo este pero, eso no importa ahora, no entiendes nada. Es el ser más cruel que hayas podido imaginar, puede destrozarte con solo una mirada, una palabra...no necesita la fuerza física para arrebatarte la vida, estarás muerta cuando lo decida.

-¿Intentas asustarme?

-No, ya estas asustada.

-Pero...¿quién es? ¿de quién hablamos?
-Ahora empezamos a hablar el mismo idioma.
-No...no puede ser.
-Si, dilo, lo sabes.
-Eres...eres...soy YO.
-Exacto.- Me dije mirandome al espejo.

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